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comencemos por AYA.

Ashtanga Yoga Arona nació en octubre de 2017. fundamos este proyecto-espacio con un sueño: compartir experiencia y conocimiento, hacer investigación, mantener un espacio para practicar y para reuniones inclusivas y seguras. cada mañana personas que viven alrededor del Lago Maggiore vienen a practicar, juntos pero solos, en nuestra sala Mysore. esta es nuestra base, donde nos hemos comprometido a enseñar y practicar cotidianamente.

nuestra shala está enraizada en una ciudad muy pequeña aún cuando es manejada por dos ex-citadinos-metropolitanos. vivir fuera de la grande ciudad ha sido un experimento personal y de pareja en el que abrir un espacio en un lugar con una escala más pequeña respecto a lo conocido se convirtió en un ejercicio sociológico, en un proyecto de arquitectura y en una vida más silenciosa. nuestro proyecto es un trabajo en curso que ya ha visto muchas sonrisas (y lágrimas de sanación) y  samasthitihs.

no hay mucha novedad en respecto a cómo funciona nuestra shala: enseñamos ashtanga yoga como nos fue transmitido por nuestros maestrx y mentores. sin embargo, nuestro tono, voz de pareja y creatividad son contribuciones personales que ofrecemos a un método (adaptable y en evolución) que ha existido por mucho tiempo.  queremos ser parte de la generación de profesores que participará  en esta evolución: lentamente, activamente, con respeto y corazón.


visita la página de AYA: ashtangayogarona.org






Amanda.
profe autorizada nivel II SYC

nació y creció en Caracas (Venezuela), vive en Europa desde hace 16 años. vivió Milán donde estudió arquitectura en el Politecnico di Milano y donde trabajó brevemente como arquitecto y en la cooperación internacional antes de mudarse a París en el 2013.

comenzó a practicar en el 2008 en La Yoga Shala en Milán y no ha parado desde ese entonces, 15/16 años para quien aprecia los números.
en París, mientras realizaba su doctorado en La Sorbonne, fue animada por sus queridos profes Linda y Gérald a enseñar y así un nuevo viaje empieza a tomar forma. lo que comenzó como una práctica que estabilizaba su sistema y le permitía navegar estudios y trabajo con más gracia y menos drama se convirtió en algo integral de su vida que poco a poco se transformó en servicio.

desde el 2018 viaja a Mysore para estudiar bajo la guía de Sharath Jois quien, en silencio, le ha dado mucho: su respiración, mirada y observación interna de su cuerpo reciben mucha información cada vez que practica con él, esto reverbera en su shala. Amanda es profe autorizada nivel 2 por el SYC y ha recibido con honor este reconocimiento para enseñar directamente de Sharathji.

Amanda tiene una mentora, deliberadamente escogida cuando estuvo lista, una mentora que buscó pero por la que también esperó. su nombre es Angela Jamison y es la mejor guía que ha encontrado en este lado del mundo. AJ enseña en Ann Arbor (Michigan) y cultiva pocas relaciones en el extranjero trayendo claridad y compasión al trabajo de otros profes gracias a su visión radical y limpia. no hay rastro de autoritarismo o patriarcalismo en la enseñanza de AJ: es honesta, directa y compasiva.

a Amanda le gusta estudiar, esto no se puede esconder en ningún lado, por esto es una estudiante dedicada en las clases de yoga sutras de Chase Bossart; también ha aprendido a estudiar textos tradicionalmente a través del chanting y la discusión con Jayashree y Narasimhan en Mysore. todo este conocimiento, como muchxs ya saben, es inaprensible (hasta inútil) fuera del marco de una práctica diaria, por esto sus tendencias de nerd han sido controladas gracias a la liberación de la mente racional a través la práctica y a la deconstrucción de ella misma a través de muchas otras cosas (que incluyen terapia y amigxs).

una persona ha enseñado a Amanda a mantenerse principiante siempre: Chuck Miller.

Amanda también tiene una práctica meditativa libre de dogma. por mucho tiempo se dedicó a un programa de pranayama personal que seguía el linaje de Sri Tiwari y que le permitió sentirse lista para meditar, así encontró el zazen. hoy en día sólo “se sienta”.

el barrio, favela o asentamiento informal ha sido un grande guru en la vida de Amanda así como fue el lugar donde conoció al amor de su vida y socio en todo, Giacomo. los barrios le han enseñado sobre descolonización, a apreciar maestrías locales, a respetar, a dar espacio retirándose, a ser amable y amorosa, a lanzar revoluciones - más que todo interiores - a través de las relaciones. en estos contextos Giacomo y Amanda comenzaron a cuestionar temas importantes de sus vidas y a construir un kit de valores que hoy en día sigue en pie de forma evolutiva.

Amanda aprende de Giacomo todos los días, su relación es despierta, viva y consciente, sostenida por los votos que se dijeron hace años y por el apoyo mutuo que se dan en su crecimiento personal.

Amanda tiene otros intereses fuera del yoga, en verdad muchos: arquitectura, arte, cine, libros, gatos, feminismo, drag queens, senderismo, natación, familia, moda (quién lo hubiese imaginado), viajes, cocina, escritura, ayurveda, ciclo menstrual, balcones, terrazas, astrología y chocolate.


algunas frases que le gustan a Amanda en estos días:

cuando reces, mueve tus pies (proverbio africano)

cuando la mente está tranquila, el FOMO no puede existir (AJ)

las oraciones de mi abuela siguen siendo escuchadas.

el amor es una apuesta, insensata, por la libertad. no la mía, la ajena. (Octavio Paz)


Giacomo.
profe autorizado nivel II SYC


nació y creció en Milán. desde siempre ha cultivado una fascinación instintiva hacia el mundo como algo que tiene vida, donde el arte encuentra la ciencia, las palabras encuentran números, diferencias son especialidades. sus estudios de arquitectura parecían nutrir bien esta complejidad, integrando diferentes conocimientos y savoir faires, pero no lo ayudaban a responder a preguntas existenciales y de identidad que continuaban surgiendo y persiguiéndolo. esto llevó a Giacomo a trabajar en la cooperación internacional y a pasar un año desarrollando un proyecto de investigación para la recualificación del barrio/barriada Mathare en Nairobi, Kenya. estudiar el barrio y construir relaciones sinceras con los habitantes fue una experiencia increíble de redefinición. en retrospectiva lo vivido en Mathare fue su primera experiencia yóguica profunda en cuanto le permitió liberarse de muchos condicionamientos heredados del ambiente donde creció. fue una oportunidad para restablecer sus propios valores en una mentalidad más universal. fue en Nairobi donde Amanda y Giacomo se conocieron, y fue también ahí donde Amanda lo guió a él y a dos amigos en su primera práctica de yoga. sí, Giacomo ama estas coincidencias poéticas: también fue la primera vez que Amanda enseñaba (bueno improvisaba) una clase de yoga… no es destino pero seguramente buena sincronicidad.

tras graduarse en el Politecnico di Milano se muda a Venecia por un máster en Planificación Urbana Ambiental. con el tiempo se dio cuenta lo pequeño que es el espacio de acción para cambiar el mundo en nombre de la ecología, el amor, de los ideales, de la igualdad y de la justicia. era el 2013 y más o menos en ese momento buscó establecer por primera vez una rutina alrededor de su práctica de yoga. en el 2015 se reúne y establece con Amanda que vivía París y comienza a ir regularmente a AYP donde gradualmente construye una práctica de ashtanga yoga de 6 días por semana. no obstante el amor por sus estudios y trabajo comenzó a darse cuenta que todos sus sueños y pasiones sobre hacer un mundo mejor no iban a encontrar puesto en el mundo profesional. realizaciones duras que mostraron que la única revolución profunda es aquélla interior. así, siguió dirigiendo interés y esfuerzo hacia la intimidad de la práctica y hacia acciones desinteresadas.

eso es todo lo que hizo, los eventos más o menos lentamente se desenvolvieron por sí mismos abriendo otras posibilidades. así, brevemente, fue como Giacomo se acercó a la enseñanza. una joya se manifestó, una puerta se abrió y decidió aceptarla y cuidarla hasta que floreció.

en el 2017 Amanda y Giacomo, alentados por una practicante experta y amiga, decidieron abrir una shala en la pequeña ciudad de lago Arona. para G. ha sido una experiencia importante de aprendizaje: su práctica creció profundamente gracias al tiempo que pasó asistiendo a Amanda y, con el tiempo, la confianza para transmitir esta experiencia se manifestó.

los maestros están en todos lados: cualquier situación puede venir cargada de grandes revelaciones si estamos abiertos a escucharlas. dicho esto, hay ciertos seres humanos con los cuales resonamos más y que terminamos escogiendo como guías y amigos espirituales. Chuck Miller y Angela Jamison son los maestros escogidos de Giacomo en ashtangalandia. Chuck enseñó a Giacomo cómo madurar su relación personal con la práctica; cómo buscar ecuanimidad y sama en el asana y más allá; y cómo escuchar al silencio que existe dentro de nosotros mientras esperamos que la voz de nuestro maestro interior emerja. Angela, a través de su ejemplo, mostró a Giacomo cómo preparar el terreno para una comunidad de yoga sana y fuerte; cómo cultivar integridad y “feedbacks” regenerativos en la relación maestro-estudiante (por esta razón ambos A&G escogieron a Angela como mentora).

Giacomo admira y respeta el rol de Sharath Jois como representante del linaje del ashtanga y está muy agradecido por cada viaje hecho a Mysore donde ha podido practicar bajo su presencia y al mismo tiempo entrar en contacto con el contexto cultural de la práctica, conectándose a las raíces. es profe autorizado nivel 2 y ha aceptado este reconocimiento con responsabilidad y respeto.

ordinario es extraordinario.

no somos nuestras atracciones ni nuestras repulsiones, no somos nuestros miedos, no somos quienes nos han dicho que somos.

somos mucho más de aquello con lo que nos identificamos.

hay siempre un márgen de elección, ese márgen importa.